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3 enero 2019
Protestas en Reino Unido por la subida desmesurada de los billetes de tren
Se ha incrementado un 3,1% mientras que la red ferroviaria sufre los mayores retrasos en 13 años
El gobierno culpa a los sindicatos por demandar sueldos más altos
Alfons Saladrigas
Londres - Miércoles, 02/01/2019 | Actualizado a las 22:04 CET
Activistas protestan contra la subida de la tarifa del tren a las puertas de la estacion Kings Cross en Londres. / EFE / ANDY RAIN
Miles de personas protestaron este miércoles en estaciones ferroviarias de todo el Reino Unido por la decisión del gobierno de Theresa May de subir los precios de los billetes de los trenes un 3,1%. Se trata de una subida exagerada, por encima del IPC, que se produce a pesar del incremento de los retrasos y cancelaciones de trenes (en su nivel más bajo de los últimos trece años) y el deterioro de los vagones.
El Reino Unido tiene los trenes más caros de Europa. Según un estudio del sindicato TUC, el billete mensual entre Londres y Chelmsford (unos 46 quilómetros) cuesta 425 euros, mientras que el equivalente en España sería de 120. El gasto en transporte supone el 13% de los ingresos de los británicos, en comparación con el 5% de los españoles, el 4% de los alemanes o el 2% de los franceses. Los precios de los trenes en Reino Unido han subido casi un 120% desde su privatización en el año 1993 por el gobierno conservador de John Major.
Desde entonces, el servicio fue transferido a compañías privadas mientras que las infraestructuras siguieron en manos del estado. Algunos manifestantes se quejaban de que directivos de Network Rail, la compañía que gestiona las infraestructuras ferroviarias, financiada con dinero público, se llevaran más de 70 millones en primas pese a los retrasos y problemas de servicio. “No puedo entender cómo los directivos siguen obteniendo estas primas tan elevadas mientras el servicio es tan pobre”, lamentó un manifestante en la estación King’s Cross, en Londres. “Cada año dicen que mejorarán el servicio, pero nunca lo hacen”, protestó otro.
La exagerada subida de los billetes por parte del gobierno contrasta con la decisión del alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, de congelar el precio de los billetes del transporte público en la ciudad desde que fue elegido en 2016. “Si yo puedo congelar los precios y ofrecer un mejor servicio, ¿por qué no el gobierno del país?”, preguntó Khan. “Las consecuencias de la congelación de precios serán recortes de servicios”, le advirtió Grayling.






