LA INFORMACION

14 mayo 2018

Más inversiones en un negocio millonario

China apuesta por el transporte público sin conductor gracias a Baidu y Alibaba

Según un reciente estudio de la consultora McKinsey & Company, para 2030 se espera que el sector mueva unos 500.000 millones de dólares en ventas.

 

 

 

Tren autónomo en ChinaTren autónomo en China./EFE

Líneas de metro, tranvías o autobuses universitarios son algunos de los vehículos sin conductor que están poniéndose a prueba en distintas urbes de China, cuyos gobiernos locales están empeñados en convertir a sus regiones y al país en líder de la conducción autónoma. "La primera línea de metro autónoma", "el primer tranvía autónomo", "el primer autobús universitario autónomo", "el primer vehículo monorraíl sin conductor". Cada semana, titulares similares se multiplican en la prensa regional del gigante asiático.

Al igual que grandes tecnológicas como Baidu o Grupo Alibaba están invirtiendo en el desarrollo de los vehículos sin conductor, los Gobiernos locales de China están apostando por el desarrollo del transporte público autónomo y son constantes sus intentos por promoverlo.

En la urbe de Shanghái, considerada la capital financiera del país, hace unas semanas comenzaba a operar una nueva línea de metro sin conductor. Seis estaciones con un recorrido de 6,7 kilómetros para uno de los metros más grandes del mundo (más de nueve millones de pasajeros diarios) y con vagones equipados con intercomunicadores, alertas de emergencia, detectores de humo y frenos de emergencia. Según aseguran los operadores de la línea, la compañía Shanghai Keolis, los trenes sin conductor consumen menos energía que los normales, aceleran más rápido y con menos ruido. Pero esta no es la primera línea autónoma del país, pues ciudades como Cantón o la capital Pekín ya cuentan con algunas líneas de metro automatizadas parcial o totalmente.

 

En los últimos meses, China ha emergido como el mayor mercado mundial de vehículos autónomos. Según un reciente estudio publicado por la consultora McKinsey & Company, para 2030 se espera que el sector de los vehículos autónomos mueva unos 500.000 millones de dólares en ventas. Por el momento, la tecnología aún se encuentra en su fase inicial de desarrollo, aunque tiene un futuro prometedor y altas expectativas, especialmente en el mercado chino, según señalan numerosos expertos.

En unas declaraciones del jefe de la consultora automotriz Automotive Foresight, Yale Zhang, al diario local Global Times, se tardará entre 5 y 10 años para que arraigue la tecnología de conducción autónoma. Pero el ritmo es imparable. La semana pasada comenzó a operar un minibús sin conductor en el campus de la Universidad de Shanghái de Jiao Tong para trasladar a los estudiantes dentro del campus por varias paradas a lo largo de una ruta fija. Funciona gracias a un sistema especial de posicionamiento y navegación desarrollado por el Instituto de Investigación de Vehículos de Inteligencia de la universidad.Además de los vehículos públicos, China está siendo un país pionero en el desarrollo de coches autónomos y en marzo se inauguró en Shanghái el primer circuito urbano del país para probar legalmente los coches sin conductor. Con una longitud inicial de seis kilómetros, por él pueden circular varios coches de dos marcas chinas,

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