eldiario.es
15 marzo 2018
La crisis del amianto en Metro de Madrid estalla en Buenos Aires con la compra de los trenes bajo sospecha
Los sindicatos del suburbano bonaerense denuncian la falta de transparencia de la empresa que gestiona el transporte suburbano
La empresa Sbase ha anunciado acciones legales contra Metro de Madrid cuando confirme la presencia de amianto
La compra de los trenes por parte de Buenos Aires está bajo investigación en un tribunal de la capital argentina
Fátima Caballero
Una huelga de tres horas y media interrumpió este martes la circulación del metro de Buenos Aires. Desde las 20 horas hasta el horario de cierre, 23.30 horas, todas las líneas del subterráneo, más conocido como Subte, pararon como protesta por la presencia de amianto en los vagones que el Gobierno de la capital argentina compró a Madrid en 2011 y la escasa información que a día de hoy tienen los trabajadores sobre este asunto. La crisis del amianto que se inició hace semanas en Metro de Madrid ha estallado en Buenos Aires por una transacción que lleva años bajo sospecha, llegando incluso a los tribunales argentinos.
Los sindicatos denuncian la falta de transparencia e información por parte de la empresa que gestiona el suburbano, Sbase, y el Ayuntamiento de la ciudad. "Decidimos ir a huelga porque Sbase se niega a dar información al sindicato sobre la compra y la presencia de amianto en los trenes", explica a eldiario.es Roberto Pianelli, delegado sindical de Subte. Al igual que los sindicatos del Metro de Madrid, los representantes de los trabajadores en el subterráneo de Buenos Aires denuncian que las explicaciones solo llegan a golpe de titular: cuanto más ruido hay en los medios de comunicación más respuestas consiguen.
En este caso, los paros se tradujeron en un comunicado del Subte anunciando acciones legales contra Metro de Madrid si las pruebas que se están realizando en los trenes confirman la presencia de amianto. El presidente de subterráneos de Sbase, Eduardo de Montmollín, asegura a este diario que está en "permanente" contacto con Metro de Madrid. La empresa pública de transportes de la capital tiene "pendiente el envío de un listado con la relación de trenes afectados" por la sustancia altamente cancerígena, explica Montmollín.
De materializarse la querella por parte de Buenos Aires, la empresa pública de Madrid se enfrenta a un delito contra la salud pública por vender amianto a sabiendas. Metro de Madrid conocía desde 2003 que esos trenes, que se vendieron por más de cinco millones de euros, contenían amianto porque había identificado el material en uno de los modelos vendidos (1ª serie del 5.000), según consta en un informe que envió a la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, que hizo público como publicó El Mundo.
La prohibición de comercializar con amianto en Argentina se estableció 10 años antes de la compra de los trenes, en 2001, a través de las resoluciones 845/2000 y la 823/2001, del Ministerio de Salud de la Nación. El mismo año que se prohibió en España. La prohibición de intercambiar comercialmente productos con amianto está recogida en una orden ministerial aprobada por el Gobierno de José María Aznar en 2001. "Se prohíbe la comercialización de todas las variedades de amianto (crocidolita, amosita, amianto antofilita, amianto actinolita, amianto tremolita y crisotilo) y de los productos que contengan estas fibras añadidas






