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19 enero 2019

las obras acumulan importantes retrasos

¿AVE vasco en 2023? La táctica de Fomento para no enfadar al PNV choca con el proyecto

Ábalos corrige al delegado del Gobierno y mantiene la fecha de llegada de la alta velocidad, pese a que están pendientes de realizar sus principales obras, de cara a la negociación de los PGE

Foto: El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran (derecha), recibe este jueves a Ábalos para la firma del proyecto de la entrada del AVE a la capital alavesa. (EFE) El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran (derecha), recibe este jueves a Ábalos para la firma del proyecto de la entrada del AVE a la capital alavesa. (EFE)
 
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17/01/2019 17:00 - Actualizado: 18/01/2019 00:42

Es una realidad asumida a grandes rasgos a nivel institucional, pero el Gobierno español se niega a admitir que el tren de alta velocidad no va a llegar al País Vasco en 2023. El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, se ha visto obligado a corregir al delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, quien el pasado martes, a las puertas de una visita de dos días a tierras vascas del titular de Fomento para firmar acuerdos relacionados con las obras del AVE vasco, puso voz a un sentimiento más o menos compartido por todos: que habrá que esperar como mínimo a 2024 para que el tren de alta velocidad sea una realidad en esta comunidad.

Las consideraciones de Loza de que es “complicado” que las obras finalicen en 2023 a la vista de la "complejidad" de un proyecto que acumula más de una década de retraso levantaron ampollas en el PNV y el Gobierno vasco, que inmediatamente pusieron el grito en el cielo por el previsible incumplimiento del último plazo fijado para su puesta en marcha, y que Fomento había ratificado hace apenas tres meses, a pesar de los importantes retrasos acumulados, en especial el proyecto de acceso del tren a Bilbao, el cual compromete seriamente la entrada en funcionamiento de esta infraestructura para el año previsto.

El PNV está de por sí muy molesto por el descenso del 7,8% en la inversión para el País Vasco que contempla el borrador presupuestario de Sánchez

Ante la cascada de críticas en respuesta a las dudas sobre los plazos sembradas por el delegado del Gobierno, Ábalos ha buscado no enfadar al PNV en un momento de negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), y más cuando se ha abierto la puerta a la posibilidad de que los nacionalistas catalanes respalden las cuentas. Al mantener la fecha de 2023, el Gobierno quiere calmar a la formación ‘jeltzale’, que ya de por sí está muy molesta por el descenso del 7,8% en la inversión para el País Vasco que contempla el borrador presupuestario diseñado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, al pasar de los 509 millones de euros de 2018 —las últimas cuentas aprobadas por el Gobierno del PP— a 469 millones. El partido de Andoni Ortuzar, cuyo apoyo es necesario para la aprobación de las cuentas, tratará de revertir la situación durante la negociación presupuestaria y, en este escenario, la confirmación pública del nuevo retraso en las obras del AVE vasco dificultaría enormemente cualquier entendimiento con los nacionalistas, que siempre han fijado las inversiones en el tren de alta velocidad como gran prioridad en sus negociaciones con populares y socialistas. A este respecto, el PNV ha advertido este mismo jueves de que presentará una enmienda a la totalidad si Sánchez "no cambia su actitud" hacia el País Vasco.

 

 

Juanma Romero. Estrasburgo

 

Se trata de una maniobra política. Y dentro de esta táctica, Ábalos se ha ratificado en la fecha de 2023 para la finalización de las obras por partida doble en su visita al País Vasco. Por un lado, en la noche de este miércoles, en su intervención en la reunión de la comisión ejecutiva del PSE de Álava en Vitoria, junto a la secretaria general de los socialistas vascos, Idoia Mendia, adonde acudió tras presidir horas antes la firma del convenio para la regeneración urbana del actual entorno ferroviario de Irún y de la que se ‘cayó’ a última hora el diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano (PNV). Y, por otro, este jueves por la mañana, en la firma del convenio para la llegada soterrada del AVE vasco a la capital alavesa, que exigirá un presupuesto cercano a los 700 millones de euros. Según ha aseverado, los “ritmos” de los trabajos “permiten seguir manteniendo” la previsión de que las obras concluyan en la fecha prevista.

En todo caso, a día de hoy, el proyecto del AVE vasco tiene pendientes de realizar sus principales obras. Con los tres ramales provinciales en avanzado estado de ejecución, aún falta por acometer el

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