11122688
Hoy
Ayer
En la semana
Semana anterior
En el mes
Último mes
Todos
5347
10193
15540
74890
160886
349
11122688

Su IP: 54.146.98.143
27-05-2019 13:55
Visitors Counter

ELMUNDO.ES

9 diciembre 2013

 

ESTADOS UNIDOS Aseguró haber descansado antes de ponerse a los mandos

 

El maquinista del tren que descarriló en Nueva York iba medio dormido

 

  • Un portavoz sindical dice que el conductor iba 'dando cabezadas' antes del impacto

  • No hay indicios de que el maquinista hubiera tomado alcohol o drogas

     

    Una grúa retira uno de los vagones siniestrados.

    Una grúa retira uno de los vagones siniestrados. EFE

     

    MARÍA RAMÍREZ CORRESPONSAL Nueva York

     

    El maquinista del tren de cercanías que descarriló el domingo en el Bronx estaba medio dormido antes de coger una curva casi al triple de la velocidad máxima permitida. Un portavoz sindical reconoció que el conductor estaba "dando cabezadas" antes del impacto.

    William Rockefeller, el maquinista, tenía 15 años de experiencia y conocía bien una curva identificada como peligrosa dentro de Metro-North, el ferrocarril que une Nueva York con las ciudades del norte del estado y del vecino Connecticut. No estaba ni borracho ni drogado, según la investigación preliminar, y aseguró haber dormido antes de ponerse a los mandos del tren que salía poco antes de las seis de la mañana.

    El tren cogió a 131 kilómetros por hora una curva peligrosa donde la velocidad máxima permitida es de 50, según los primeros datos de la investigación. Cuatro personas murieron en el accidente y más de 70 fueron heridas.

    Earl Weener, miembro de la comisión encargada de la investigación (NTSB, en sus siglas en inglés), confirmó el lunes en rueda de prensa la velocidad registrada en la caja negra del tren antes del impacto.

    La velocidad máxima permitida en la curva es de 50 kilómetros a la hora. En el tramo anterior, el tren podía viajar hasta a 110, con lo que incluso antes de girar el tren iba demasiado deprisa.

    El maquinista aseguró que recurrió a los frenos de emergencia, pero no funcionaron. El hecho de que intentara utilizar esos frenos, que se emplean en casos extremos para evitar el choque de trenes, indica que el conductor se dio cuenta de que iba más rápido de lo debido. Varios pasajeros aseguraron que su impresión antes del accidente era que el tren iba más deprisa de lo normal. Según Metro-North, no había ningún freno automático y el único que podía parar el tren era el conductor. La primera inspección del tren no ha detectado ningún fallo en el equipo.

    El accidente se produjo a las siete y veinte de la mañana cuando quedaban veinticinco minutos para llegar al destino, la estación de Grand Central Terminal, en el centro de Manhattan, y después de hora y media de viaje desde Poughkeepsie, unos 130 kilómetros al norte de Nueva York.

    Infraestructura atrasada

    El tren descarriló en el barrio residencial de Spuyten Duyvi entre colinas y junto al río justo antes de coger la curva pronunciada. Los siete vagones y la locomotora que componían el tren se salieron de las vías y varios vagones estuvieron a punto de caer al río Harlem, entre el Bronx y Manhattan. Los muertos y la mayoría de los heridos más graves viajaban en dos vagones que dieron varias vueltas hasta la orilla.

    Uno de los fallecidos es Jim Lovell, un técnico de la NBC de 58 años que trabajaba en la iluminación del árbol de Navidad del Rockefeller Center, que será encendido este miércoles. También murieron Donna Smith, de 54 años y que iba a Manhattan para ver cantar a su hermana el 'Mesías' de Handel, Kisook Ahn, una enfermera de 35 años, y James Ferrari, de 59.

    El accidente del domingo es el más grave de un tren en Nueva York desde 1991, cuando cinco personas murieron al descarrilar un metro en el sur de Manhattan. Las líneas de Metro-North, consideradas seguras y puntuales durante décadas, han sufrido tres descarrilamientos desde mayo.

    Su ingeniero jefe reconoció en noviembre que la infraestructura se está quedando atrasada y que no se hacen los controles profundos y obligatorios cada cinco años de todos los equipos y las vías. Además, Metro-North asegura que no logrará cumplir con la reforma de sus sistemas de seguridad anti-choque que pide una nueva ley de aquí a 2015.

     

     

     

     

Free counters!

EL TIEMPO

En Santander:
AFECAN